Los grandes documentales son tan indirectos como cualquier obra artística |
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Raúl Beceyro, nació en Sunchales, Santa Fe, en 1944. |
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Con respecto a tus reflexiones sobre el cine documental, o sobre el cine a secas, destaco una en la cual decís: “debemos dejar que el documental recorra el vasto campo del cine porque ese es su territorio”. Sin embargo, subrayás que el documental tiene dos rasgos distintivos, el montaje discontinuo y la cámara excéntrica. Pero, al mismo tiempo, si no entendí mal, los mejores documentales tratan de ocultar estos rasgos de su estilo. En ese sentido, ¿hay una especificidad documental? Como dice Jean-Louis Comolli la separación se opera no entre la ficción y el documental, sino entre el cine y la información. Cuando uno ve una película no sabe si es un documental o una ficción. Puede tener un saber previo, que los hechos son reales o no, por una información que está fuera de la película. En el propio film, uno deduce que es o no un documental por la presencia de ciertos elementos de lo que llamo estilo documental. ¿Cuales son esos elementos? Uno es la cámara excéntrica, porque en el documental la cámara no es central. El ejemplo más claro está en el film de Rafael Filippelli (Esas cuatro notas, 2004) cuando Gandini dirige a unos cantantes, la cámara se mueve y queda entre los cantantes y el director. Gandini le hace un gesto para que se corra: le dice a la cámara que “ocupe su lugar”, que no es el centro. Es decir, que los buenos documentales tratan de minimizar estas limitaciones, de borrarlas... Se trata de borrarlas. Uno trata de lograr un lugar para la cámara que sea central y un montaje lo más continuo posible. Se busca el empalme en movimiento, que es el más continuo de todos los empalmes. ¿Como se llevarían con eso las prácticas de reconstrucción que hubo inclusive en Nanook? Donde hay una puesta en escena y la cámara ya no es tan excéntrica... Desde el comienzo hubo puesta en escena, y ya en Nanook hay puesta en escena. Eso no le quita valor documental/cinematográfico a una película. Pero cuando hay una reconstrucción la cámara ya no es excéntrica... Claro, porque actúa como en una ficción, está en el centro. En un documental mío tengo una secuencia enteramente de ficción, ¿por qué la hice? Porque era la manera que tenía para poder contar algo. Comolli dice que el documental no puede filmar todo, como el Cónclave para elegir al Papa, por ejemplo. La ficción sí, dice Comolli, puede filmar todo, incluso el Cónclave, pero mintiendo. |
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Ya que estamos con estos temas te redirecciono una pregunta que vos mismo te hacés: “¿Por que alguien que no tiene la menor noción sobre cine se le ocurre hacer un documental, aún cuando lo haga a la manera televisiva?” Porque se supone que el documental tiene una especie de responsabilidad cívica, en la transmisión del conocimiento. Había un programa de televisión que se llamaba La aventura del hombre que era visto por gente que en realidad se aburría, pero que lo seguía viendo porque suponía que estaba aprendiendo algo. |
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Si uno piensa que Listen to Britain (Humphrey Jennings, 1942) dice que “el pueblo inglés es invencible”, es cierto, pero estoy diciendo en diez segundos lo que Jennings dice en veinte minutos con los medios que tiene el cine para decir las cosas. Es mucho más interesante el film de Jennings y enseña más cosas que el enunciado que acabo de hacer.(Risas) ¿Será por una economía de recursos que alguien elige al documental? Creo que es porque supone, ingenuamente, que el documental dice las cosas directamente. Se equivoca: los grandes documentales son tan indirectos como cualquier obra artística. Ahora sigo molestando con las cosas que has escrito... Parecen como esos policías que interrogan, al menos en los films: “¿Usted dijo tal cosa?” “¿Donde estuvo el 17 de junio a las 5 de la tarde?” No, ésta es teórica... En los Cuadernos de cine documental que editás en la Universidad Nacional del Litoral hay debates muy interesantes, entre ellos en el primer número hiciste una fuerte crítica a Bill Nichols y su “La representación de la realidad”. ¿Cuales son los principales lineamientos de tu crítica? Lo primero es lo que ha hecho la fama de Nichols, las cuatro categorías de documentales... |
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Agregó dos más... ¡Ay, dios mío! Bueno, hablando en serio, Nichols habla del documental clásico, del documental moderno y luego de un documental, se podría decir, más autorreflexivo en donde la primera persona puede aparecer. Lo cual es cierto porque en Shoah (Claude Lanzmann, 1985) Lanzmann aparece, nadie va a discutir la utilización de dicho procedimiento. María Luisa Ortega dice que uno de los méritos de Nichols, con respecto a las categorías es que permitió establecer modalidades para mantener un vocabulario en común, como cuando decimos interactivo, expositivo... El problema es que cuando se utiliza una de esas palabras, como expositivo, por ejemplo, todavía no se ha dicho nada. Las categorías reúnen un montón de películas como en una bolsa, y lo que en verdad me interesa es cada película en particular. No sé bien para qué sirven las categorías. Poner en la misma categoría a Raymond Depardon y a Frederick Wiseman no sirve para nada. Lo que hay que hacer es ver lo que Depardon ha hecho, y lo que Wiseman ha hecho, ver cada uno de sus films. Ver más bien no lo que los une, sino lo que los separa, es decir lo que los singulariza, lo que los hace únicos. No quiero hacer el papel del abogado de Nichols en esta mesa pero él destaca que algunas películas tienen elementos de diferentes modalidades... Las categorías toman los elementos exteriores, superficiales, de las películas. Lo que hace que Depardon y Wiseman estén en la misma categoría, lo que no me parece una virtud. Es por ello, para ampliar las visiones, que en esta revista traduciremos otros estudios al castellano... El gran teórico contemporáneo es Jean-Louis Comolli. Un caso único, hace cine y teoriza sobre el cine, no sobre sus films, sino sobre cuestiones generales, pero desde un lugar particular. No conozco otro como él... ¿Y vos? Ya que quisiera uno poder acercarse a Comolli. No creo que sea posible. Además Comolli reflexiona y hace cine desde hace cuarenta años. Ha trabajado mucho durante mucho tiempo. Su libro “Ver y poder” debería ser leído en las escuelas de cine, y no el libro de Nichols, como sucede. Retomando un poco, desde el punto de vista de Nichols lo que hace es un aporte para pensar la especificidad del campo documental. Si bien las categorías pueden ser entendidas como cajones, si uno no las piensa como etiqueta sino como continuidades y rupturas dentro del discurso del cine documental es interesante y aportó. Ahora si vos lo vas a usar para hacer clasificaciones simples no funciona bien. Desde un punto de vista teórico alguien que trata de establecer relaciones entre películas que tienen sus particularidades y sus poéticas es valedero. Es una visión un poco estructuralista, es cierto, pero para un campo que siempre fue periférico con respecto a la ficción es un aporte interesante. Cuando se empieza a vulgarizar... Digamos que el hecho de las categorías facilita su vulgarización. Bazin también puede ser vulgarizado, pero no facilita la tarea de sus vulgarizadores. |
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En Crisis (Robert Drew, 1962) también... Si, claro, en Crisis se trata del gran momento del film: mientras en Washington Robert Kennedy escucha por teléfono lo que está sucediendo, en Alabama su segundo Nicolás Katzembach enfrenta al gobernador Wallace en la puerta de la Universidad. |
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Es conceptual. Si, más que conceptual el montaje paralelo puede ser artificioso. Se ve la mano del cineasta. Realmente pocas veces el montaje es temporalmente paralelo. En Crisis la realidad proporciona todo: una construcción narrativa sofisticada y que es como naturalizada por la realidad. ¿Generar suspenso es el mayor logro en los mejores documentales? La intensidad de la secuencia de Crisis es único. Nadie podría inventar algo parecido. Se dio en la realidad y alguien pudo filmarlo. ¿Crees que hay algún elemento, salvo estas dos limitaciones que surgen de la práctica, textual que esté definiendo un documental? Elementos que estén en la película y no en el pacto comunicativo con el espectador. Uno no sabe si lo que está viendo es un documental o una ficción salvo cuando aparece alguno de esos dos elementos que mencionaba. Tomemos un ejemplo: cuando comienza Correo nocturno, tenemos un plano en que entra un señor, travelling hacia adelante hasta el plano cercano donde comunica que el tren está demorado. |
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